sábado, 5 de diciembre de 2015

Mensaje de paz - Mensaje Espiritual




Las armas son la consecuencia del odio
y DESARME significa arrancar ese odio
del corazón para darle cabida al AMOR...

Por eso, si eres partidario de la PAZ
te pido: que destierres de tu propio corazón
el odio, la mentira, el rencor, la codicia,
la arrogancia, el egoísmo, la injusticia,
los propios intereses, la calumnia,
el fastidio, la desconfianza y la intolerancia...

Porque el AMOR no es una utopía
cuando se cultiva sobre una base de:
libertad, pureza, verdad, confianza,
tolerancia, compasión, humildad,
honestidad, armonía, entrega, desinterés,
lealtad y unidad.

Todos podemos desde nuestro sagrado
y humilde lugarcito en este mundo,
comenzar el cambio para una vida mejor...
en nombre de los que perecieron en guerras
que nadie entiende, por nuestros padres,
por nuestros hermanos, por nuestros hijos,
por todos los inocentes que han muerto,
por cada ser en esta tierra, por un futuro mejor...

¡Siembra la paz comenzando por tu propio corazón!

viernes, 4 de diciembre de 2015

Me quejé - Mensaje Espiritual



Pensaba que mi vida no estaba bien,
hablé entonces con Dios y:

Me quejé de lo que me salió mal en el trabajo,
pero no agradecí mis manos para trabajar.

Me quejé de tener que soportar el ruido
de mis hermanos, mas no agradecí
por tener una familia.

Me quejé cuando no había lo que más me gustaba
para comer, pero olvidé agradecer por tener que comer.

Me quejé por mi salario,
cuando miles ni siquiera tienen uno.

Me quejé porque no apagaban la luz de mi cuarto
al buscar unos libros, pero no pensé en que muchos
no tienen hogar donde tener las luces encendidas.

Me quejé por no poder dormir 10 minutos más,
olvidando a quienes darían todo por tener
su cuerpo sano poder levantarse.

Me quejé por tener que trabajar al día siguiente,
olvidando que muchos no tienen trabajo
que les permita llevar sustento a su familia.

Me quejé porque mi madre me reprendía,
cuando millones desearan tenerla viva
para poder honrarla y abrazarla.

Me quejé pues tenía que dar una charla s
obre Jesús a unos jóvenes, olvidando el privilegio
que es poder hablar a otros de Jesús.

Dios me mostró en aquel momento la verdad
y entonces comprendí lo ingrato que había sido
con Él, y comencé a agradecer por las cosas
que había olvidado, y aún más aquellas
por las que tanto me quejaba.

Espero que tú no cometas el mismo error

que yo estaba cometiendo

jueves, 3 de diciembre de 2015

Si estoy sentado, levántame, Señor - P. Javier Leoz

Si dudo de tus promesas;
levanta mi fe, Señor.

Si aumentan  mis pesares;
alza mi ánimo, Señor.

Si me  acosan mil dificultades;
haz inmensa mi fortaleza, Señor.

Si mi  interior se acobarda;
reaviva mi espíritu, Señor.

Si me  ciegan los ídolos;
dirige mi vista hacia Ti, Señor.

Si me  enloquece la apariencia;
lleva mi corazón a Ti, Señor.

Si mi  cabeza se inclina;
sostenla para poder verte.

Si me  encuentro esclavo;
rompe mis cadenas para poder caminar.

Si me  encierro en mí mismo;
reorienta mi alma hacia Ti, Señor.

Si me  conformo con lo que veo;
recupera mi afán de buscarte.

Si sufro  por la ansiedad;
 alimenta en mí la conformidad

Si prefiero la comodidad;
llámame y ponme en pie, Señor.

Si duermo y no te espero;
abre mis ojos y despiértame, Señor.

Si me  despisto y no te busco;
espabílame y condúceme, Señor.

Si me  equivoco de dirección;
recondúceme y reoriéntame, Señor.

Si prefiero otros señores;
háblame y hazme ver tu grandeza.

Si no  tengo miedo a nada;
dame fe y dame tu santo temor.

Si me creo único e  invencible;
acércate y dame humildad.

Si pasa el tiempo y  desespero;
ayúdame y ven a mi encuentro en Navidad.
Amén.

P. Javier Leoz

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Mi colección -Victoria Lucía Aristizábal



No colecciono mariposas, ni cachivaches,
ni estampillas, colecciono palabras,
sentimientos, valores que tienen
como autores a mi familia y amigos.

Tengo en mi mente un Banco con intereses
que me devuelve con creces la abundancia
de la palabra "Amor", que se vuelve "valor",
que se expresa en sentimiento y vuelve
contentos a los románticos, a los compositores,
a los escritores, poetas, y en general a todos
los que se sienten nutridos con esta mágica poción.

Colecciono la palabra "Sabiduría",
con comprensión, entendimiento,
conocimiento y me da el sabor de la reflexión,
de la integración, del análisis, la síntesis,
la división y la integración, el orden
y la transformación , el poder de decir "no"
cuando bien comprendo o de decir "si"
cuando me hace posible mi evolución.

Colecciono la palabra "Voluntad",
que me hace dinámico, que me motiva a la acción ,
a la ejecución, a la creatividad, al desarrollo
de cualquier habilidad, a sentirme seguro
y confiado en mí realización.

Que bien me va con la palabra "Fortaleza",
con valor, con destreza, con vigor, con respeto,
con honor, con honestidad y lealtad, con integridad,
me maravillo con la "bondad", con la "belleza",
con la grandeza porque con ellas decora mi alma
y me da calma en estos momentos de dolor.

Suaviza mis síntomas y me coloca en una cima
donde puedo meditar y vibrar enérgicamente
con la meditación, y "espiritualidad" se convierte
en el compendio de todas las bellas palabras
que me significan transformación, oración
y comunión con el Creador.

Victoria Lucía Aristizábal

martes, 1 de diciembre de 2015

Manos de Cristo-Mensaje Espiritual

Manos de Cristo, manos de carpintero 
Yo no imagino aquellas manos forjando
lanzas, forjando espadas.
Ni diseñando nuevos modelos de bombarderos.
Aquellas manos, manos de Cristo,
fueron las manos de un carpintero.

Manos de Cristo encallecidas.
Labrando cunas, haciendo arados, labrando vidas.
Yo no imagino aquellas manos
entretenidas entre cañones, entre granadas.
Aquellas manos encallecidas
se encallecieron labrando vidas.

Manos de Cristo, manos divinas de carpintero.
Yo no imagino aquellas manos
cristalizando tareas humanas,
sino forjando labor creadora.
Aquellas manos, manos de obrero,
edificaron hora tras hora

Entre las manos felicitadas,
que hacen cruceros y bombarderos,
¡no están las suyas!
Las suyas llevan marcas de clavos.
Son manos heroicas, de sacrificio.

Aquellas manos, manos sangrientas.
Fuertes, nervudas, manos de acero.
Son manos recias de carpintero,
que quietamente labran nuestras vidas.